Estas trufas son una verdadera delicia. Tienen un sabor delicado y una textura cremosa que se funde en la boca. ¡Una bomba! Si te gusta el chocolate blanco, esta receta es para vos. Y sino, también; la manteca de maní suaviza el sabor dulzón del chocolate blanco y el resultado final es una combinación 100% adictiva. Además, son muy fáciles de hacer.